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¿Por qué con un travesti se disfruta más que con una chica?

La pregunta me tomó por sorpresa. Soy una travesti que trabaja hace muchos años como acompañante de ejecutivos de alto nivel. Y cuando Tomás, que no era un santo ni era de Aquino, me lanzó la pregunta de por qué los hombres disfrutan más con las travestis que con las mujeres, no supe qué responderle.

Habíamos tenido una cita romántica perfecta, por qué arruinarla con este tipo de interrogantes, que casi tocaba el límite de lo filosófico.

No creo en las verdades absolutas, así como no creo que exista una sola forma de sexualidad. Y cuando digo sexualidad, no me refiero a los géneros.

Hoy ya sabemos que existen los hombres, las mujeres, las travestis, los transexuales, las lesbianas, los gays…y la lista sigue.

Y con la sexualidad ocurre lo mismo. En pleno siglo XXI, hemos descubierto que existen múltiples maneras de disfrutar de sexo, y que no tiene que ver con una polla o una vagina.

Puedo enumerarte cientos de motivos por los que algunos hombres prefieren un travesti en lugar de una chica.

Empecemos por el hecho de que ambos poseen mentalidad masculina, un travesti sabe perfectamente qué está pensando un hombre desde el primer momento en el que ingresa en su habitación de hotel.

Sin necesidad de mucho preámbulo sabrá si el tipo simplemente quiere un  poco de sexo salvaje o siente curiosidad por saber cómo será estar con alguien que tiene tanto tetas como pene.

Pero al mismo tiempo, las travestis se comportan de manera femenina, y hacen gala de una sensualidad, que muchas veces una mujer ni siquiera sabe que existe.

Y esto no lo digo yo. Me lo han confesado algunos clientes, a través de frases como “¡ojalá mi mujer se moviera como te mueves tú!” o “¡ojalá mi mujer me sedujera como me seduces tú!”.

La mente humana es tan compleja como la sexualidad. Desde pequeños nos enseñan que debes ver el mundo azul, si eres niño, o rosa, si eres mujer.

Pero después resulta que el universo está compuesto por una infinidad de colores, y que puedes disfrutar de cada uno de ellos, sin que por eso deban etiquetarte.

Y eso creo que es lo que hace que los hombres disfruten de una relación sexual con una travesti. Pueden escapar de las etiquetas. Porque no son gays, después de todo, no buscan otro hombre para tener relaciones sexuales. Buscan una persona con apariencia de mujer y que se sienta mujer, aunque tenga un paquetito escondido.

Algunos disfrutarán siendo penetrados y otros no, algunos querrán simplemente disfrutar de las vistas de un cuerpo completamente diferente, tan diferente como intrigante.

Las travestis ofrecemos dualidad y versatilidad, lo que nos convierte en un paquete completo. Y un hombre que disfrute de una relación sexual con una travesti, no será menos hombre por ello.

Tomás seguía mirándome, buscaba respuestas que ni siquiera San Google puede darte.

Entonces, di vuelta a tortilla. No, no estaba cocinando, el arte culinario no se encuentra dentro de mis destrezas.

Lo que quiero decir cuando digo que di vuelta la tortilla, es que le hice la misma pregunta a él, después de todo, Tomás era un hombre y de vez en cuando requería mis servicios como travesti escort, para disfrutar de un encuentro romántico, con sexo incluido.

¿Quieres saber lo que me contestó?

Qué encuentran de especial los hombres en una travesti

Lo primero que me confesó Tomás, era que le encantaba estar con una travesti porque disfrutaba de cómo tocaba su cuerpo. Cada vez que una travesti deslizaba sus manos por su cuerpo, él sentía que sabía exactamente cómo despertar cada fibra de su piel.

Y lo atribuía a que una travesti conoce a la perfección qué botones pulsar del cuerpo masculino para que despierte y explote.

Pero lo que más divertía a Tomás de estar con una travesti es que podía participar sin tapujos de actividades sexuales tradicionalmente reservadas para mujeres. 

Un día podía ser un perfecto dominante y someter a una travesti en actividades sexuales consensuadas, y otras veces,  podía ser un sumiso, que su travesti preferida sometiera a su antojo.

Y lo bueno de eso, es que nunca se sentiría juzgado. El género no es más que una construcción social, por lo tanto no hay reglas establecidas.

Además, a Tomás le gustaba ser penetrado alguna que otra vez, y no por eso se sentía gay, porque después de todo, la travesti tenía una apariencia absolutamente femenina.

Un hombre que tiene un encuentro sexual con una travesti, no tiene nada que demostrar o defender. Porque las travestis no  cuestionan la masculinidad del hombre que los elige.

Entonces, esos hombres que prefieren a las travestis, tienen un permiso absoluto para ser ellos mismos, y entregarse a las fantasías sexuales que muchas veces no se animan a compartir con sus esposas, novias o  acompañantes ocasionales.

Creo que no hay una respuesta única acerca de por qué los hombres prefieren en algunas ocasiones a travestis. Tal vez, porque desde que el mundo es mundo, sólo existe una verdad: para gustos los colores.